Durante el día de ayer, el
ayuntamiento de la localidad granadina de Jun
La medida afecta a 44
personas entre el personal del servicio de limpieza, asistencia a mayores o
trabajadores de mantenimiento, entre otros.
Sin querer entrar demasiado
en polémicas concretas y tras leer esta erronea y peligrosa interpretación de lo que debe ser el
uso de las redes sociales por parte de una institución pública, creo que es muy
interesante debatir sobre si es bueno, necesario, eficiente, e incluso
prudente, que todos los trabajadores públicos, independientemente de su misión,
manejen cuentas institucionales de twitter.
Para empezar,
clarifiquemos, no estamos hablando
de cuentas personales de Twitter, eso es algo que cada ciudadano debe decidir libremente. Estamos
hablando de que todo el personal
de una institución pública disponga de cuentas institucionales, ligadas a su
función y al salario que perciben por ejercerla. Como verán son dos cosas muy
diferentes.
Por tanto, en esas
condiciones ¿ Deben manejar cuentas de twitter institucionales todos los
funcionarios?. Pues miren, no. Y les voy a dar algunas razones:
1.- Disgregación: Los ciudadanos deben
tener claros los medios para relacionarse con una institución pública, es
decir, un gobierno debe habilitar cauces claros para la misma. Disgregar los métodos
de acceso entre 44 cuentas de diferentes funcionarios es exactamente lo
contrario a lo que se debe hacer.
2.- Trazabilidad: Cuando un
ciudadano se comunica con una cuenta de twitter oficial, la institución está
obligada a dotar de mecanismos de trazabilidad a la misma, es decir, cosas tan
aburridas como iniciar un procedimiento y/o un expediente para resolver el
problema (cosa que se complica hasta la extenuación si hay que cruzar todas las
44 cuentas).
3.- Igualdad: La constitución
española indica con claridad que los ciudadanos deben ser tratados de forma
igual por las administraciones públicas. Si cada trabajador público inicia la
guerra por su cuenta, decidiendo a su albedrío que cuestiones son prioritarias
y cuales no, ¿donde queda el papel del alcalde y del equipo de gobierno de
asignar sus escasos recursos atendiendo a prioridades estratégicas, políticas o
sociales?
4.- Función de cada puesto
de trabajo: Existen trabajadores públicos cuya misión está alejada de la sede
de la institución, no tienen despacho y trabajan en la calle, como por ejemplo
los equipos de mantenimiento y limpieza.
Si damos una cuenta
institucional a estos trabadores, consecuentemente la institución también debería
proveerles tanto de un dispositivo movil ( smartphone) como de un acceso a internet para la
realización de su función. ¿ Alguien cree que esto es realista en plena epoca
de crisis?
Y si no se les proporcionan
estos medios para realizar su nueva misión de forma itinerante ¿ que sentido
tiene dotarles de cuentas institucionales?
5.- Y por ultimo, una
consideración personal. Con este tipo de iniciativas, más que propiciar el uso
de las redes sociales por parte de los ciudadanos en su relación con las
administraciones públicas de forma seria y eficiente, estamos consiguiendo que
nadie se tome en serio el cambio de paradigma que supone la llamada “política
2.0″ y convirtiéndola en mero chiste.
César Calderón Avellaneda
Socio-Director Autoritas Consulting
Artículo publicado en su blog 27.9.2011